Estos son un grupo de microorganismos, simbióticos o no que de una u otra forma contribuye al desarrollo de los cultivos. Entre los organismos no simbióticos tenemos el azotobacter que además de fijar nitrógeno produce compuestos con actividad biológica que contribuyen al desarrollo, del sistema radical de la planta. Las fosfobacterias que aportan este elemento a la planta. Las bacterias del género rhizobium que se asocian de manera simbiótica a las leguminosas fijando nitrógeno.
Los suelos del valle de San Andrés, al haber sido sometidos a un uso tan irracional se encuentran degradados sobre manera con un contenido mínimo de nutrientes, ph ácido, salinizados y con una actividad biológica mínima que dificulta el reciclaje de los pocos elementos que llegan a los mismos.
Estos niveles tan mínimos de nutrientes son insuficientes para un óptimo desarrollo de los cultivos. En estas condiciones es necesario que estos escasos nutrientes sean apropiados lo máximo posible. Los hongos de micorrizas arbusculares se asocian simbióticamente con las raíces de la mayoría de las plantas cultivables. Esta asociación simbiótica es sumamente beneficiosa, sobre todo en estas condiciones tan extremas. En primer lugar estos hongos actúan como prolongaciones del sistema radical de las plantas, aumentando considerablemente la capacidad de absorción de nutrientes de los mismos, aún en condiciones de escasa humedad.
Los hongos de micorrizas Arbusculares secretan una proteína llamada Glomalina que tiene la propiedad de mejorar las propiedades físicas del suelo el aumento de la porosidad al formar agregados del suelo que aumentan la porosidad y aumentan la retención de agua y otras. Esta simbiosis le brinda también a las plantas protección contra los patógenos que atacan el sistema radical.
Estos biofertilizantes como puede verse pueden ser aplicados solos o conjuntamente con el compost o el humus de lombriz o inclusive conjuntamente con fertilizantes químicos, ya que en todos los casos compensan la acción de estos al aumentar la absorción de la planta y hacer posible que la planta aproveche una mayor cantidad de los mismos.
Los biofertilizantes a base de Hongos de Micorrizas Arbusculares Los Hongos de Micorrizas Arbusculares constituyen un grupo de microorganismos imprescindibles a la hora de hablar de un manejo ecológico y sostenible de la agricultura.
La historia de las micorrizas se remonta a unos 400 millones de años, específicamente al periodo Devónico, a partir del cual hongos y plantas han coevolucionado hasta lo que son hoy en día.
Se ha demostrado que las asociaciones micorrícicas se encuentran ampliamente distribuidas, desde el ecuador hasta los polos, por lo tanto no debe sorprender en absoluto encontrar especies vegetales formando esta asociación en la mayoría de los ecosistemas terrestres, constituyendo excepciones algunas plantas de zonas pantanosas y acuáticas.
Las asociaciones micorrícicas desarrollan múltiples funciones entre las que se destacan: un aprovechamiento más eficiente de la zona radical a partir de un aumento en el volumen de suelo explorado, una mayor resistencia a las toxinas, incremento de la traslocación y solubilización de elementos nutritivos esenciales, aumento de la tolerancia a condiciones abióticas adversas (sequía, salinidad, etc), así como cierta protección frente a patógenos radicales.
La gran variedad de especies vegetales susceptibles de ser colonizadas por este grupo de hongos los sitúan como una alternativa muy útil a la hora de diseñar un agroecosistema que aspire a ser conservacionista. Los biofertilizantes elaborados a base de este hongo presentan, además gran flexibilidad al poder ser aplicados conjuntamente con otros biofertilizantes, o con abonos químicos u orgánicos.
La aplicación de biofertilizantes a partir de Hongos de Micorrizas Arbusculares en agroecosistemas degradados como el Valle de San Andrés ha de conducir a una disminución significativa de los niveles de fertilizantes químicos aplicados en los diferentes cultivos, lo cual redundará en la disminución de los costos de producción de los mismos, a la vez que traerá efectos beneficiosos sobre el ecosistema local al disminuir los procesos degradativos relacionados con la acidificación y salinización, y disminuirá la contaminación de las aguas.
La absorción de nutrientes a bajos contenidos de humedad por las plantas micorrizadas es un aspecto muy importante para una zona de una agricultura de bajos insumos, con insuficiente disponibilidad de agua como es el valle de San Andrés, lo cual habla también a favor de la importancia de la introducción de estos biofertilizantes en esta zona para aumentar los rendimientos agrícolas en los diferentes cultivos a la vez que se disminuya el consumo de fertilizantes, pesticidas y agua.
Experiencias de algunos productores en la utilización de los hongos micorrizógenos
Agustín Pimentel Navarro: La utilización de la micorriza me ha favorecido grandemente, yo experimente en fríjol Caopi con muy buenos resultados en las producciones, también lo utilice en maíz, arroz, tabaco y yuca; cuyos resultados pude comparar con aquellos productos que no lo tenían y la diferencia fue notable. Además no solo aumente mis rendimientos sino que mejoraron considerablemente las condiciones del suelo y la calidad de los productos allí obtenidos. También al igual elaboro con mis propios medios y sin gastos de recurso el compost, que ayuda al aporte de nutrientes a la planta así como a mejorar las propiedades físicas del suelo.
Abel Pimentel Palomino: Para mi experimentar con el uso de la micorriza para fertilizar, me ha proporcionado un beneficio total, pues lo utilizo en el 100% de las cosechas y desde que comencé a utilizarlo en mis cosechas; las producciones de las mismas han sido las mejores desde todos los puntos de vista; ya sea calidad como rendimientos. Su beneficio no solo radica ahí, sino también los gastos en la compra de fertilizantes químicos año tras año han desaparecido, además de ser una forma más de conservación del suelo. Además he aprendido a utilizar los restos de cosechas para elaborar el compost que ayuda a su vez a aumentar la productividad del suelo y la biodiversidad.
Otros componentes que aportan a la solución del problema
Aplicación de Humus de Lombriz
La descomposición de la materia orgánica por parte de la Lombriz Roja Californiana origina un producto muy rico en los principales nutrientes que necesita la planta y, además muy rico en actividad biológica.
La producción de este fertilizante también es muy sencilla, se puede realizar a partir del estiércol, los residuos domésticos y desechos de aves fundamentalmente.
Este producto es muy rico en nutrientes esenciales para la planta, así como en microorganismos importantes para el correcto reciclado de los elementos que necesita la planta en el suelo. El humus de lombriz es un producto que es inocuo para el medio ambiente, más bien contribuye a la mejora de las propiedades físicas del suelo, retención de agua, oxígeno, disminuye compactación, aumenta capacidad de cambio catiónico, a la vez que mejora las propiedades químicas, el contenido de nutrientes aumente, así como la acidez. Como hemos visto también mejoran las propiedades biológicas, al aumentar el número y la diversidad de los microorganismos del suelo.
Aplicación de compost
El compost puede ser elaborado utilizando los residuos de cosecha, los desechos domésticos, estiércol del ganado o las aves. Esta forma de fertilizante no requiere de gran infraestructura para su realización ni tampoco de grandes recursos, por lo que es una alternativa adecuada para los agricultores de bajos ingresos que habitan en el valle de San Andrés.
El proceso de compostage es llevado a cabo por una serie de microorganismos que degradan la materia orgánica y la llevan hasta formas más simples, asimilables para las plantas de forma directa o después de un proceso de descomposición, también microbiano llevado a cabo por los microorganismos del suelo.
El compost, además de aportar nutrientes a la planta contribuye a la mejoría de las propiedades físicas del suelo al favorecer la retención de agua y oxígeno, aumentar la porosidad, disminuye la compactación, facilita la infiltración entre otras, también aporta nutrientes para los microorganismos, favoreciendo el aumento de la actividad biológica.
Indiscutiblemente que la aplicación de este producto contribuirá al aumento de la productividad de los suelos y al aumento de la biodiversidad, tanto de la microflora del suelo como de las plantas que en el se desarrollen.
Conclusiones
1. El valle de San Andrés es una zona de suelos degradados producto a los malos manejos agrícolas.
2. La microbiología como ciencia brinda herramientas que permiten hacer frente al problema de la degradación de los suelos en el valle de San Andrés.
3. Los biofertilizantes a partir de hongos de micorrizas arbusculares constituyen una obligada alternativa para un manejo ecológico de los suelos de valle de San Andrés. www.ecoportal.net Ing. Katiuska Ravelo Pimentel y Lic. Luisa Elena Toledo Peña -
Universidad de Pinar del Río. Hermanos Saiz Montes de Oca. Facultad de Agronomía de Montaña.
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