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jueves, 16 de diciembre de 2010

Murciélagos proveen el mejor fertilizante


Muchos le temen, pero el murciélago es proveedor del mejor fertilizante del mundo y sin embargo es reducido su uso en regiones productoras como Sonora.
Elizabeth Valdez González, impulsora de la empresa “Sayla Rivers”, fabricante de fertilizante orgánico a base del guano de murciélago, afirma que desafortunadamente el Valle del Yaqui tiene fama como una de las zonas con mayores niveles de enfermos de cáncer.

Ser conocidos como “valle de la muerte” se debe al uso indiscriminado, por años, de agroquímicos que no solamente han contaminado el suelo, el agua y el ambiente, cita, sino a los mismos seres humanos que por decenas acuden a los hospitales con males oncológicos.

“Hay mucha necesidad de que los productores tomen conciencia de la necesidad de acudir a productos naturales para mejorar los suelos e incrementar la productividad de los cultivos”, precisa.

Pero si bien muchos saben que el guano de murciélagos es uno de los fertilizantes naturales más populares, enfatiza, son muy pocos los que lo utilizan.

“Ningún otro abono posee sus casi mágicas propiedades, ya que contiene todos los elementos esenciales para el desarrollo de plantas sanas y bellas”, refiere.

Hace unos años tuvo la idea, junto con Eugenio Sagasta Leyva, de hacer un abono con el guano de los murciélagos, dice, pero es hasta hace unos meses cuando pudo concretarla.

Y se necesitó el permiso de las autoridades de la Tribu Yaqui para extraer de las cuevas que rodean al territorio indígena el excremento de esos animales depositado ahí por decenas de años, afirma.

El desecho de los animales jóvenes tiene un alto contenido de nitrógeno, sostiene, pero el guano milenario es alto en fósforo y es este el que se busca por ser un excelente abono.

Y aunque su escasez provoca altos costos, refiere, el ya fabricado por esta empresa no pasa de seis pesos el litro.

Según la literatura, sostiene, el guano de los murciélagos insectívoros tiende a ser muy rico en nitrógeno, por lo que promueve un fuerte desarrollo en las plantas que lo reciben.

Pero el producido por murciélagos frugívoros es más rico en fósforo y ambos tienen elementos traza y microorganismos beneficiosos, entre ellos algunos llamados biorremediadores, que limpian toxinas, por lo que son especiales para tratar suelos en transición de las prácticas químicas a orgánicas.

Es beneficioso para todos los vegetales, expone, desde las hierbas, ornamentales, flores, árboles frutales, entre otros.

En los últimos años, el uso de “té” de guano de murciélagos es usado exitosamente en cultivos hidropónicos, como una alternativa a los nutrientes químicos.

Se aplica durante la temporada de desarrollo de las plantas y no necesita ningún tratamiento especial, pues puede diluírselo en agua caliente o simplemente mezclarlo con la tierra y luego regar en forma abundante.

Indica que el ciclo del guano comienza cuando las plantas son comidas por los insectos, que a su vez son comidos por los murciélagos, que depositan sus heces en el piso.

Allí comienza un proceso llevado a cabo por escarabajos y microbios descomponedores que convierten las heces en uno de los más perfectos fertilizantes que se conozcan.

La empresa se ubica en el kilómetro 7.5 de la carretera Esperanza-Hornos, en donde se cuenta ya con 20 mil litros de fertilizante líquido y seis toneladas de sólido listos para que los productores lo apliquen en sus cultivos.

martes, 9 de noviembre de 2010

ECUADOR: Culpan a urea por baja producción de arroz



Productores del sector arrocero atribuyen a la utilización de urea subsidiada una merma en la producción de la gramínea.

Si antes, de una hectárea (ha.) sembrada de arroz se obtenían 80 sacos, actualmente se logran entre 35 y 40 sacos.

Según los productores Marcel Rivas, Lautaro Arreaga, Milton López y otros de la zona de Daule, provincia del Guayas, esto se debería a la "mala calidad de la urea" proveniente de Taiwán y que en la actualidad es comercializada en $10 -el saco- por la Unidad de Almacenamiento Agrícola del Estado (UNA).

La reducción en la producción de la gramínea se registraría desde hace cuatro meses y corresponde al segundo ciclo de producción veraniega.

La merma, sostienen los agricultores, es casi de un 50% a pesar de que los gastos son mayores. Por ejemplo, un arrocero debió incrementar la dosis de urea por héctarea de sembrío; si antes colocaba un saco, ahora utiliza tres; en consecuencia la inversión en ese rubro pasó de $10 a $30.

Por ello otros agricultores, según comentó Rivas, han optado por utilizar la urea no subsidiada que se expende en los comercios en $21 y $25 el saco, con la finalidad de no perder el volumen de producción.

Luis Salvador Andrade, de la Cámara de Agricultura, evitó culpar la reducción de la cosecha a la calidad del fertilizante subsidiado, pero confirmó que hay quejas de los agricultores en ese sentido.

No obstante, se refirió a "una supuesta alteración y reenvase que se habría dado con el químico que no fue comprado a través de los centros agrícolas".

Las presuntas irregularidades actualmente son investigadas y comprenden las 150 mil toneladas de urea que el Ministerio de Agricultura (Magap) ha venido comprando desde 2008.

¿Cómo se puede determinar si la urea es o no de calidad? El ingeniero agrónomo José Quiroz, quien labora con cultivos en la provincia de Los Ríos, dijo que hay que analizar diversos factores.

Así, dijo que la urea puede perder calidad si no contiene el 46% de nitrógeno requerido, pero también si no se la aplica correctamente.

En ese sentido, indicó que la urea debe ser colocada en dos procesos del desarrollo del cultivo: en el macollamiento (cuando nacen las hojas) y en el florecimiento.

También consideró que el cultivo no solo vive de este fertilizante, sobre todo si un terreno tiene entre 10 y 15 años de labranza. "Se requiere de fósforo, por lo que yo no me atrevería a decir que la urea utilizada es de mala calidad; al respecto creo que es necesario hacer una investigación exhaustiva", acotó.

Eso sí, en caso de que la urea aplicada a un cultivo no tenga óptima calidad, Quiroz señaló que se alarga el ciclo de reproducción arrocera.

En cuestión de soluciones, los productores esperan que el próximo cargamento de urea sea de mejor calidad y se conoce que el Magap realizaría negociaciones con países como Irán, Ucrania, China, entre otros. (NMCH)

El frío es otro factor que retarda la producción

La menor producción de los cultivos de arroz, maíz y soya no tendría que ver únicamente con la supuesta mala calidad de la urea subsidiada, sino también por la ola de frío, misma que según mediciones del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) bajó hasta cuatro grados durante la semana pasada. Estas variaciones, según el ingeniero José Quiroz, estarían provocando retrasos en los procesos de maduración y de crecimiento de las plantaciones.

"Actualmente son muy bajas las temperaturas que enfrenta el agro de la Costa, especialmente por las noches", manifestó Marcel Rivas, al señalar que se observa un retroceso durante la etapa de fecundación del grano de arroz. Esto ocurre en el agro de la provincia del Guayas.

jueves, 21 de octubre de 2010

En Mérida reportan fallas de insumos agrícolas

Trabajadores de Agroisleña protestaron ayer en Mérida, Trujillo, Táchira, Barinas, Acarigua y Zulia (Araque/Cortesía)


ANGIE CONTRERAS C. |  EL UNIVERSAL
jueves 21 de octubre de 2010  12:00 AM
Viceministro Iván Gil asegura que hay inventario hasta marzo de 2011
El proceso de transición de Agroisleña a Agropatria ha generado retrasos en la reposición de inventarios en algunos estados del país. 

Los trabajadores de las sucursales ubicadas en los estados andinos informaron que desde que se inició el proceso de expropiación no han recibido nuevos despachos. 

Ildelfonso Dávila, trabajador de la sucursal de Mucuchíes, informó que hay fallas en el suministro de insecticidas y fungicidas para el control de plagas y enfermedades. 

Dávila indicó que también hay deficiencia en urea y fertilizante tipo 12-12-17 FP que es una fórmula completa para los cultivos de papa, ajo, zanahoria y hortalizas. 

El viceministro del circuito Agrario, Iván Gil, informó a El Universal que de acuerdo con las inspecciones que han realizado desde la ocupación de Agroisleña, la empresa cuenta con inventario de insumos agrícolas, fertilizantes y materiales hasta marzo de 2011. 

Reacción en cadena 

La detención de siete trabajadores de Inica en Cagua, empresa filial de Agroisleña, durante la madrugada del martes detonó ayer una serie de protestas en seis estados del país: Mérida, Táchira, Trujillo, Barinas, Portugusa y Zulia. 

Los trabajadores rechazaron las agresiones físicas a los trabajadores de la planta en Cagua por parte de efectivos militares. 

En el estado Mérida los trabajadores protestaron en respaldo a sus compañeros y para exigirle al Ejecutivo nacional que les dé respuestas sobre la estabilidad laboral y el pago de las prestaciones sociales. 

Los trabajadores de Barinas, se declararon este miércoles de brazos caídos, en rechazo a las agresiones a sus compañeros en la sede de Cagua y para reiterar su posición contraria a la medida de expropiación. 

Indicaron que ninguna persona autorizada por el Gobierno ha conversado con ellos, para definitivamente tener claro si los absorberá la nueva administración de la empresa o quién y cuándo les darán sus prestaciones sociales. 

Se conoció que los siete detenidos en Cagua fueron liberados el martes en la noche. 

Con información de Walter Obregón

sábado, 18 de septiembre de 2010

ARTICULO TECNICO: Conocer el suelo, clave para aplicar adecuadamente fertilizante

FOTO: INTERNET


El suelo no es materia inerte, en él se dan complejas relaciones de partículas, sustancias químicas y cargas eléctricas fundamentales para determinar su grado de fertilidad. Su conocimiento es esencial a fin de aplicar fertilizantes en forma adecuada.
La nutrición de cultivos es uno de los factores más importantes para aumentar la productividad y al mismo tiempo mejorar la calidad de las cosechas. Sin embargo, por diversos motivos, en gran parte de las zonas agrícolas del país esta práctica no se realiza de manera apropiada.
Las tierras agrícolas son muy diferentes, varían de región a región, incluso de parcela a parcela. Existen diferencias por clase de tierra, edad de las plantaciones, época del año y sistema de producción, los cuales deben considerarse para mantener una buena nutrición de cultivos.
Todo productor experimentado conoce su terreno y su cultivo, pero es casi imposible que pueda determinar a simple vista la cantidad de nutrientes minerales que demandan las plantas cultivadas. Lo recomendable es que los productores realicen el análisis de suelos y estado nutricional de su área de cultivo por lo menos una vez cada dos años a fin de conocer el grado de fertilidad de su terreno.
Estos análisis deben ser efectuados por un laboratorio especializado y los resultados interpretados por un técnico con conocimientos en nutrición vegetal, para poder elaborar un programa de fertilización (tanto químicos como orgánicos), tomando en cuenta las alteraciones ocasionadas por el uso de fertilizantes químicos y procesos de lixiviación.
El programa deberá ser evaluado todos los años con el propósito de favorecer una nutrición más racional y balanceada que resultará en aumento y estabilidad en la producción y en la calidad de las cosechas.
Para determinar un adecuado plan de manejo de fertilizantes, es importante considerar al suelo que, entre otras funciones, sirve de soporte a las raíces de las plantas y provee a éstas de las sustancias necesarias para su alimentación.
Constitución del suelo
El suelo está conformado por partículas minerales de diferente tipo y tamaño; materia orgánica formada por residuos vegetales y animales, más o menos degradados; organismos vivos; aire: la atmósfera del suelo está formada en gran parte por vapor de agua y en menor medida por CO2 y oxígeno.
Normalmente la mitad del volumen del suelo está ocupado por aire más agua. Esta última ocupa los espacios inmediatos a las partículas sólidas y actúa como disolvente de muchas sustancias y fluido transportador de partículas. En función de su cantidad ocupa poros de mayor o menor tamaño, desplazando al aire.
Las características físicas de un suelo están dadas por su textura y estructura. La primera está determinada por las proporciones de arena, limo y arcilla que posee el suelo, ésta es un factor muy importante en la capacidad de retención del agua y de nutrientes minerales ya que en función del tipo y tamaño de partículas presentes en un suelo, la capacidad de adsorción de moléculas polares e iónicas varía considerablemente.
La forma en que se unen las diversas partículas del suelo recibe el nombre de estructura. Las partículas finas del suelo suelen estar unidas formando agregados o grumos. Los espacios entre estos agregados se llaman poros, por ellos circulan aire y agua. Éstos determinan hasta 50 por ciento del volumen del suelo. Normalmente el aire ocupa la mayor parte de los poros grandes y el agua los pequeños.
A su vez, los agregados se juntan formando grupos mayores. En la mayoría de los casos, gracias a la acción de la materia orgánica la estructura tiene gran importancia sobre las propiedades del suelo. Por ejemplo, un suelo arcilloso, en el que el movimiento del agua es lento y la aireación escasa, puede no presentar estos problemas si existe una buena estructura de acuerdo con el contenido de materia orgánica.
Hacia un buen uso del fertilizante
En ocasiones, el uso continuo y exclusivo de fertilizantes químicos conduce a la casi desaparición de la materia orgánica, hecho que favorece la desestructuración y el apelmazamiento del suelo. En la actualidad, esta situación la padecen con cierta frecuencia los suelos agrícolas y ocurre con mayor presencia en cultivos anuales e intensivos.
En los cultivos, la necesidad de un buen plan de manejo de fertilizantes tiene relación con la salida de cosechas y con frecuencia, de restos vegetales fuera del terreno de cultivo, ya que con ello hay una pérdida de elementos minerales que deben ser repuestos.
La pérdida de fertilidad se debe a la disminución de la eficacia del ciclo de nutrientes debido a la acción de plaguicidas y exceso de fertilizantes sobre los organismos del suelo. Cuando las prácticas de cultivo, entre ellas el abonado, se realizan con respeto a los organismos capaces de degradar y reutilizar la materia orgánica, la salud y fertilidad del suelo se ve beneficiada.
Carga eléctrica y elementos del suelo
Las actividades químicas en el suelo están determinadas por la capacidad de intercambio catiónico (CIC), en la cual todas las moléculas, en mayor o menor medida tienen minúsculas cargas eléctricas, positivas o negativas. Por ello en el suelo actúan como pequeños imanes, formando entre ellas estructuras. Las estructuras pueden ser muy simples, como la atracción entre una partícula de arcilla cargada negativamente y una partícula de un fertilizante cargada positivamente, o pueden ser muy complejas, como cuando hay la materia orgánica por medio, con infinidad de cargas eléctricas de ambos signos.
La CIC es la capacidad del suelo para retener e intercambiar diferentes elementos minerales. Esta capacidad aumenta notablemente con la presencia de materia orgánica, y podría decirse que es la base de lo que llamamos fertilidad del suelo.
Entre los elementos nutricionales de origen mineral para las plantas se distinguen dos tipos: los macronutrientes y los micronutrientes. Los macronutrientes conocidos son seis: nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre; de éstos los tres primeros son considerados como elementos primarios debido a las grandes cantidades que requieren las plantas para cumplir con su ciclo de vida.
El nitrógeno (N) es uno de los elementos más importantes y el que muestra la mayor respuesta en las aplicaciones de fertilizantes ya sea como urea, nitrato o sulfato de amonio. A falta de éste en cantidades suficientes las plantas no pueden aprovechar otros nutrientes adecuadamente, pues forma parte de las proteínas y en especial del pigmento verde de las plantas conocido como clorofila.
Como el nitrógeno es un gas y su desdoblamiento en el suelo es de acuerdo con la temperatura y humedad, es conveniente fraccionar las aplicaciones para liberarlo durante el desarrollo de las plantas. El nitrógeno de nitratos es muy soluble (disposición inmediata), y en forma de amonio es convertido en nitratos en un periodo de tres a cinco semanas por la actividad bacteriana, según la temperatura, la humedad y la materia orgánica del suelo.
Las fórmulas utilizadas son: nitrato de amonio con 33.5 por ciento de N, sulfato de amonio con 20.5 por ciento de N y la urea con 46 por ciento de N. Ya se encuentra en el mercado el amoniaco, fertilizante altamente volátil que se aplica en forma de inyección.
El fósforo (P) es el nutriente que promueve la formación de raíces y semillas y adecuado llenado de granos. La deficiencia de éste provoca plantas con un desarrollo anómalo y con poco grano, la corrección de la insuficiencia de este nutriente se realiza con superfosfato de calcio triple o simple principalmente. Si las reservas de fósforo en el suelo son satisfactorias, una buena manera de mantener estas reservas es surtiendo un compuesto basado en fósforo en forma de bandas con el propósito de reponer la cantidad de fósforo que el cultivo va a extraer en su desarrollo.
El potasio (K) imparte a las plantas gran vigor y resistencia a las enfermedades, coadyuva en la producción de proteínas en las plantas, aumenta el tamaño del grano y semillas y es esencial para la formación y desplazamiento de almidones, azúcares y aceites, además mejora la calidad de los frutos y auxilia en la formación de la antocianina (color rojo de las hojas y del fruto).
Para cubrir los requerimientos de este nutriente, se recomienda la aplicación en bandas a cantidades que están íntimamente relacionadas con la CIC; las fórmulas comúnmente utilizadas son el nitrato de potasio con 44 por ciento de K, el sulfato de potasio con 50 por ciento de K y el cloruro de potasio con 60 por ciento de K; los dos primeros compuestos además son fuentes de otros de los macronutrientes requeridos por las plantas.
Los macronutrientes considerados como secundarios (calcio, magnesio y azufre) se caracterizan por ser de menor importancia en las recomendaciones comerciales de aplicación de fertilizantes al suelo, esto debido a las bajas cantidades exigidas por las plantas para su desarrollo y a que por lo general los suelos agrícolas cuentan con las unidades suficientes para cubrir las necesidades de los cultivos; sin embargo, si existe deficiencia de estos nutrientes en el suelo los cultivos se ven en ocasiones severamente afectados en el buen desarrollo de los cultivos.
El calcio (Ca) estimula la temprana formación y el crecimiento de las raíces absorbentes, mejora el vigor general de la planta, estimula la producción de semilla y grano, y algunos agregados con contenidos de este nutriente rectifican la acidez del suelo.
Entre las fórmulas para cubrir las deficiencias de este nutriente se encuentran el sulfato de calcio con 23 por ciento de Ca, nitrato de calcio con 19 por ciento de Ca y 15 por ciento de N, y para corrección de pH, es utilizado el carbonato de calcio o caliza con 32 por ciento de Ca, cal agrícola o dolomítica, la cal viva y la cal hidratada o calhidra (estas dos últimas no son de uso común) El magnesio (Mg) es un componente esencial de la clorofila, por lo tanto es necesario para la formación de azúcares, ayuda a regular la asimilación de otros nutrimentos, actúa como transportador de fósforo en la planta, promueve la formación de aceites y grasas y en ciertas formas, corrige la acidez del suelo.
Los compuestos químicos utilizados para corregir las deficiencias de este nutriente son el sulfato de magnesio con 11 por ciento de Mg y el óxido de magnesio con 60 por ciento de Mg; para combinar la corrección de deficiencias y pH, es recomendable utilizar la cal dolomítica.
El azufre (S) es un ingrediente esencial de las proteínas, ayuda a mantener el color verde intenso, activa la formación de nódulos en las leguminosas, estimula la producción de semilla, procura el crecimiento más vigoroso de la planta y en ciertas formas, corrige la alcalinidad de los suelos agrícolas.
Los compuestos a base de azufre son utilizados para corregir también otros macronutrientes, por ejemplo, el sulfato de amonio es utilizado comúnmente para incorporar nitrógeno al suelo; este compuesto cuenta con 24 por ciento de S, el superfosfato de calcio triple utilizado para adicionar fósforo al suelo cuenta con 12 por ciento de S, el sulfato de potasio utilizado para corregir requerimientos de potasio cuenta con 18 por ciento de S, entre otros.
Los micronutrientes minerales son requeridos en menores cantidades por las plantas, sin embargo son necesarios para el buen desarrollo de éstas, no todos los enunciados se localizan en la totalidad de las plantas, pero se han encontrado en las estructuras de las partes vivientes de plantas o protoplasma, éstos son: el boro, hierro, manganeso, cobre, zinc, molibdeno, cloro, cobalto, vanadio, sodio y sílice.
Para cubrir las necesidades o requerimientos de estos nutrientes se cuenta en el mercado con compuestos o complejos que satisfacen estos requerimientos y que son aplicados en forma de quelatos, en sólidos solubles y en líquidos foliares a los cultivos.
Otro asunto importante a considerar en el plan de nutrición es el potencial hidrógeno (pH) de los suelos, éste es la medida de acidez o alcalinidad del terreno cultivado, lo cual puede limitar la disponibilidad de algunos nutrientes minerales a pesar de que éstos sean aplicados en el complejo de fertilizantes del plan de manejo.
Esta variable se puede corregir con un manejo adecuado de suelos para contar con un pH adecuado por tipo de cultivo, normalmente todos los cultivos crecen y mantienen índices óptimos de producción en suelos con un pH neutro que oscila entre los valores de 6.0 a 7.5.
Para correcciones de acidez es utilizado el carbonato de calcio, la cal dolomítica, cal viva, cal hidratada o calhidra. Para la corrección de alcalinidad es recomendable la utilización de sulfato de amonio como fuente de nitrógeno, el superfostato de calcio simple como fuente de fósforo.
Para realizar un buen plan de nutrición de las plantaciones, es necesario conocer la cantidad de macro y micronutrientes que tiene el suelo, antes de cada siembra para cultivos anuales o después de cada cosecha para cultivos perennes.
Lo anterior se logra siguiendo las recomendaciones del técnico agrícola para tomar muestras representativas de los diferentes tipos de suelo de la finca o parcela. Estas muestras deberán ser analizadas en un laboratorio especializado y con el apoyo del técnico agrícola se podrá calcular las cantidades que requiere el cultivo de cada uno de los elementos y de esta manera elaborar una fórmula de nutrición con base en los fertilizantes químicos y abonos orgánicos al alcance del productor.
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