REESTRUCTURACIÓN DE PASIVOS AGRÍCOLAS
“Una Alternativa a los Problemas de Insolvencia de las Fincas Ganaderas”
INSERGAN; C.A.
& Liésser José González T.
Econ. Agrícola MSc.
inserganca@gmail.com,
0273 – 414.78.03/ 0414 – 568.75.13
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& Servicios Ganaderos (INSERGAN, CA)
El
financiamiento agrícola, desde épocas remotas, siempre ha sido objeto de
análisis, controversias y discusiones por parte de especialistas, gremios, productores,
gobernantes, instituciones crediticias públicas y privadas, entre otros. Por
otra parte, la historia crediticia del sector agropecuario demuestra que ésta
ha pasado por diversas etapas, gobiernos o momentos presentando las mismas
características. De igual manera, y en particular los programas crediticios del
estado, se han caracterizado por presentar muchas limitaciones de acceso y muy bajo nivel de recuperación, Dikdan
(2005).
En las últimas décadas todos
los gobiernos que ha tenido Venezuela han mostrado, unos más que otros, interés
por el fomento de la producción agropecuaria y dentro de esto, han desarrollado
políticas orientadas a fortalecer la actividad productiva a través del
financiamiento directo. En este sentido, desde el año 2005 el gobierno
Venezolano ha destinado cuantiosos recursos tanto materiales como financieros,
para fomentar la agricultura en Venezuela. En efecto, son innumerables la
cantidad de créditos otorgados por las instituciones financieras púbicas a
pequeños, medianos y grandes productores pecuarios, particularmente a
productores de leche y carne. Sin embargo, no se percibe que haya un impacto
significativo en cuanto a recuperación de la cartera y un retorno cuantitativo ni siquiera cercano a la inversión.
Al respecto datos e informes
de las instituciones financieras relacionadas con el estado, dan cuenta del
número, cada vez mayor, de productores en situación de insolvencia, aspecto que
ha traído al mismo tiempo un aumento en solicitudes de refinanciamiento y
reestructuración de los compromisos.
En el caso particular de los
pequeños y medianos productores, los cuales constituyen el 75 % del sector
productivo doble propósito, a pesar de los obstáculos que enfrentan para el
acceso al financiamiento (plazos, garantías, trámites, entre otros), no cabe
duda de que han sido uno de los más favorecidos con las oportunidades de
financiamiento que ofrece el estado. No obstante, el mayor porcentaje de
productores que presentan insolvencia o atraso en las obligaciones están
constituidos por este sector, quienes han obtenido financiamiento para
mejoramiento de fincas en todas las áreas, pues en general estos productores se
caracterizan por contar con una tecnología tradicional, donde prevalece
infraestructura en deterioro o inadecuadas, tecnología de la producción
deficiente, poca división de potreros, manejo deficiente de los sistemas de
pastoreo y sistemas de información que poco aportan a una toma de decisión
acertadas, González (2008).
Ahora bien, cabe preguntarse
¿porque los productores caen en mora o insolvencia? Independientemente da las
diversas razones causantes de esta morosidad, la experiencia en trabajos de
campo desarrollados por INSERGAN C.A, indican la existencia de cuatro razones
fundamentales:
- Destino
de los recursos recibidos (administración y gerencia)
- Deficiencias
en la formulación y evaluación de la propuesta de inversión (proyectos
inviables o fantasiosos).
- Los
Bancos prestan por capacidad de endeudamiento y no evalúan flujos de
fondos para determinar capacidad de pago.
- Situación
actual del mercado de la carne y leche (Producción vs. Importación).
- efectos climáticos (Causante de los graves daños
ambientales a la fincas por exceso
de Lluvias y/o Verano 2010 - 2011)
Con respecto a lo
relacionado al uso dado a los recursos recibidos; históricamente se ha tenido
la concepción de que “al gobierno o al
estado no se le paga”, entonces con base a esta costumbre algunos
productores hacen un uso distinto o desvían los recursos que le son otorgados
por las instituciones hacia otros fines muy distintos al propósito inicial para
lo cual fue solicitado. Al respecto, se observa como financiamientos
solicitados para adquisición de vientres, establecimiento de pastizales,
división de potreros o establecimientos de pasturas, mejoras o ampliación de
infraestructura, incorporación de inseminación artificial, silos entre otros,
una parte o su totalidad es utilizado para adquisición de vehículos de lujo,
bienes inmuebles en las ciudades, financiamiento de otras deudas, entre otras,
es decir, actividades que no se relacionan directamente con la producción.
Obviamente el problema se
presenta cuando se inicia el vencimiento de las cuotas y no se cuenta con
suficiente liquidez para honrar la deuda
sobre todo aquellos productores que no poseen otra actividad productiva, o
cuyas unidades de producción no están consolidadas, no son diversificadas, no
tienen activos que puedan liquidar o que simplemente no cuentan con otra
entrada que les permita cumplir con los compromisos, a diferencia de otros
productores cuya actividad productiva (ceba, compra y venta de ganado, cría, siembra
de cultivos dentro de la finca, además de la diversificación de sus negocios y
operaciones financieras como líneas de crédito en varios bancos, comercio) les
permite mantenerse al día con sus obligaciones, no así los pequeños y medianos
productores, no tienen esa capacidad operativa lo cual hace que caigan en mora
o insolvencia.
En lo referente a
deficiencias técnicas en la formulación y evaluación de las propuestas de inversión,
encontramos que para acceder al
financiamiento agrícola, la mayoría de los pequeños y medianos productores
deben presentar un proyecto de inversión donde se muestre la factibilidad de
que la unidad encare un sistema de producción capaz de cubrir no solo los
costos de producción y operativos, sino también que los flujos de fondos sean
suficientes para cumplir con el servicio de la deuda y dejar un margen de
maniobra satisfactorio.
Hasta hace poco las
instituciones financieras (públicas y privadas) dentro de las condiciones para
el otorgamiento de créditos, contemplaban plazos máximos de cinco años para el
financiamiento agrícola, por esta razón los productores buscaban “expertos” que les adaptaban los
proyectos a dichos plazos, mostrando una rentabilidad satisfactoria desde el
punto de vista del VAN, TIR y B/C, Sin embargo, de acuerdo a los objetivos y
metas planteados en esos proyectos se hace bastante difícil lograr la
recuperación del crédito en el plazo señalado debido a que la mayoría son propuestas
de mejoramiento de fincas, lo cual técnicamente,
luce cuesta arriba pretender que en el corto plazo, un productor pueda establecer pastos, dividir
potreros, adecuar instalaciones, construir bebederos y comederos, implantar
mejoramiento genético, entre otros, que le permita en un año estabilizar la
producción y generar ingresos de una manera holgada, porque por ejemplo, aún si
se incorporan vientres antes de hacer todas estas inversiones, dichos vientres
se reproducen, en el mejor de los casos, a los 9 meses de ser adquiridos más 9
meses para la venta de los machos, suma 18 meses, mientras que la producción de
leche se iniciaría a los 10 meses, de allí que no se puede pretender generar
flujos de fondos elevados en el primer y segundo año de actividad con las
nuevas inversiones, como para cancelar intereses, amortizar capital y cubrir
los costos de producción.
En el mismo orden de ideas,
al revisar los proyectos que INSERGAN C.A, ha tenido que reestructurar, se han
detectado algunas debilidades en la formulación y evaluación de las propuestas
de inversión las cuales hacen que la misma no califique técnica ni
financieramente, ya que presentan fallas estructurales en los movimientos de
rebaño, cálculo de la oferta forrajera, de los índices productivos y reproductivos,
subestimación de costos, entre otros, lo que conduce a errores en el diseño y
elaboración de la proyección financiera, por tanto los criterios e indicadores
utilizados en la cuantificación de egresos e ingresos producen una
sobreestimación de los Flujos Netos de Efectivo haciendo que los proyectos sean
viables en 4 ó 5 años. En este sentido, muchas veces la institución financiera
o el técnico monta la proyección financiera con base a un
inventario de semovientes que no es verificado en cantidad, estado
reproductivo, componente racial lechero o cárnico, además de una deficiente
oferta forrajera ni plan de suplementación adecuado, produciendo de esta
manera, sobreestimaciones en los indicadores productivos y reproductivos. Las
consecuencias saltan a la vista pues muchas de estas propuestas fueron
aprobadas por las instituciones crediticias bajo estos parámetros lo cual
produjo que hoy día varios de estos productores se encuentren en situación de
mora o insolventes.
La tercera causa señalada está
relacionada con la situación del mercado de la carne; en Venezuela la actividad
ganadera (carne y leche) opera en un mercado regulado por el estado en cuanto a
precios de venta. Actualmente existe una política de importación que ha
generado una recesión del mercado de la carne (producción nacional) ante la
regulación de precios del ganado por parte del estado lo que conlleva a una
elevada importación de carne y leche. En 2008 - 2009 la actividad ganadera se
vio fuertemente afectada cuando los precios de la carne cayeron de 12 Bs/kg en
canal a 10,5 Bs/kg (precio regulado), perdiendo 12.5% de su valor y ante la
presión de las importaciones el precio a llegado a 9,00 Bs/kg, lo que
representa una disminución de 14.28% con respecto al precio regulado y un 25%
respecto al precio de mercado. A partir del segundo trimestre del 2010 el
panorama mejoro con relación al precio de venta, pero no por mucho tiempo
debido a que el gobierno volvió a devaluar la moneda llevando el dólar de
compra de insumos agrícolas de 2,15 Bs/ Dólar a 4,30 Bs. Lo que trajo como
consecuencia mayores incrementos en los costos de insumos (Herbicidas,
medicinas, suplementos, materias primas básicas para alimentos concentrados,
cercas eléctricas, maquinarias, repuestos, entre otros que son muchos
A la caída de los precios de
la carne se une un índice de inflación acumulado que supera el 40% para el
2009, y 60% para el cierre 2010, lo cual unido a la caída de los precios
representa una disminución superior a 65% en el valor de la carne para el 2009
y 85% para el 2010 respectivamente, para llegar a números más precisos hay que
esperar los resultados del primer trimestre 2011. De igual manera, la
producción de leche también presenta dificultades pues ante la importación de
queso las receptorías y plantas procesadoras algunas veces restringen la
recepción de leche puesto que se encuentran saturadas de inventarios. Producto
de esta situación, a los productores se les ha hecho difícil colocar los
animales en el mercado pues realmente casi nadie está comprando ni animales
machos ni vientres; existen casos de productores con varios meses sin poder
efectuar venta alguna.
Como consecuencia de
las razones descritas anteriormente el flujo de caja de los productores presentan
un fuerte desequilibrio a causa de una disminución en la capacidad de
generación de efectivo lo cual les ha imposibilitado el cumplimiento de sus
obligaciones reflejadas en el servicio de la deuda, razón por la cual muchos de
ellos se encuentran en mora.
REESTRUCTURACIÓN
DE DEUDAS
Un programa de
restructuración de deudas tiene como propósito auxiliar a las empresas que han
acumulado deudas a corto y largo plazo y que presentan dificultades en la
generación de efectivo lo cual les impide cumplir con sus obligaciones
financieras Gallegos (1999).
La idea es que las empresas
reprogramen sus deudas con base a una modificación en algunas de las
condiciones previamente establecidas y que al mismo tiempo les permita
continuar con sus operaciones diarias sin ningún inconveniente. En el caso de
las unidades de producción doble propósito y/o ganaderas se trata de restablecer
el flujo de caja de algunas de ellas que necesitan recursos o que enfrentan
problemas de liquidez. Por otra parte,
no solo es el apoyo al productor venezolano sino también contribuir al
buen funcionamiento del sistema financiero agrícola público nacional.
Desde el punto de vista de
los aspectos legales la reestructuración tiene su soporte en los Artículos 305,
306 Y 307 de la República Bolivariana de Venezuela el Decreto 6.219 (Gaceta Oficial 5.890
extraordinaria, articulo 11 y en la Ley de Beneficios y Facilidades de Pago Para
las Deudas Agrícolas de Rubros Estratégicos para la Seguridad y Soberanía
Alimentaria (Gaceta Oficial N° 39.233, de fecha de fecha 03 de Agosto de
2009).
CRITERIOS
PARA LA REESTRUCTURACIÓN
Independientemente de los
requisitos y procedimientos de la ley, una reestructuración tiene como
indicador básico el Flujo de Caja Proyectado, el cual constituye la herramienta
fundamental para evaluar una propuesta de inversión y de reestructuración y que
permite visualizar el comportamiento futuro de la empresa. Por otra parte, es
importante destacar que tiene que ser una finca evidentemente viable, es decir,
debe ser factible y de futura operación lucrativa de la empresa, aspecto que se
pone de manifiesto en el análisis que se efectúe de la proyección financiera.
Para estructurar la
proyección financiera es indispensable realizar un estudio técnico, un estudio
económico financiero, una revisión de las variables del mercado y algunos
aspectos gerenciales y administrativos.
El estudio técnico permitirá
revisar como se está ejecutando el proceso productivo, la tecnología de
producción y las prácticas utilizadas en el manejo del rebaño.
El estudio económico
financiero permitirá efectuar las proyecciones así como determinar algunos
indicadores, los cuales son evaluados por la administración de la finca y por
la institución financiera.
La revisión de algunas
variables del mercado sirve para reorientar o tomar decisiones sobre la
comercialización de los productos de la finca y qué estrategia implementar para
cada caso.
En los aspectos gerenciales
y administrativos se busca determinar debilidades y fortalezas que inciden en
la conducción de la unidad de producción, particularmente en lo referente a la
estructura y análisis de costos, registros, orientación de inversiones productivas,
punto de equilibrio, análisis continuo del movimiento de rebaño, indicadores
productivos y reproductivos.
Por último debe privar el
criterio de equidad, es decir, la propuesta de reestructuración debe ser justa
tanto para la finca como para la institución financiera.
PROCEDIMIENTOS
PARA LA REESTRUCTURACIÓN
Aun cuando existen algunos
requisitos, normas y procedimientos establecidos por las instituciones
financieras y procedimientos de la ley, realmente no existe una receta mágica
para realizar un diagnóstico efectivo que permita efectuar la reestructuración
lo más perfecta posible. Indudablemente que depende de la metodología empleada
y de las características propias de la finca en estudio, sobre todo porque se
trata de empresas agropecuarias que operan con seres biológicos donde el
sistema está fuertemente influenciado por variables ambientales,
macroeconómicas y de políticas monetarias. Sin embargo, en la reestructuración
debe considerarse una revisión de los estados financieros, estructura de sus
activos, estructura financiera y el análisis de variables adicionales como tasa
de interés, inflación, tipo de cambio.
Desde este punto de vista,
con base a experiencias de campo, INSERGAN C.A ha diseñado una metodología que
permite efectuar la reestructuración de deudas de pequeñas y medianas empresas agropecuarias,
específicamente para fincas ganaderas (cría, doble propósito, levante y ceba).
La metodología permite ir mas allá de la reestructuración de la deuda en sí, porque
no solo contempla la reprogramación de los compromisos o pagos del servicio de
la deuda, o refinanciamiento sino que, una vez hecho el análisis de la finca,
el productor puede incorporar mejoras en su gestión empresarial como:
administración de los costos de producción y operativos, reorientación de
inversiones, estrategias en el manejo del rebaño, adecuación de los sistemas de
pastoreo, entre otros.
Entre
los aspectos que contempla la metodología se encuentran:
- Revisión y análisis del proyecto y/o propuesta
inicial aprobada por la institución financiera para otorgar el crédito.
- Composición del rebaño.
- Estado productivo y reproductivo del
rebaño.
- Revisión y análisis de inventario
(activos productivos e improductivo)
- Análisis de los estados financieros
(últimos 3 años).
- Revisión del proceso productivo (prácticas
de manejo)
- Revisión de la estructura de costos y
algunos procedimientos operativos administrativos.
Cada uno de estos aspectos
se desarrolla y estructuran de acuerdo al diseño preestablecido
Una
vez efectuada la revisión se procede a elaborar el informe técnico con la
respectiva propuesta de reestructuración y refinanciamiento (si es necesario) y
las sugerencias para el productor. En la misma se contempla:
- Como
mantener operativa la finca.
- Eliminar
o minimizar los factores que causan los problemas operativos,
administrativos y financieros.
- Replanteo
del manejo del rebaño.
- Reprogramación
de pagos al servicio de la deuda.
- Proyección
financiera reestructurada.
El objetivo estará centrado
en diseñar una propuesta viable y objetiva que le permita al productor salir de
la morosidad, es decir cumplir con el servicio de la deuda de una manera razonable,
justa y acorde a la realidad de la unidad de producción y a su vez incorporar
mejoras en la administración o conducción de la finca.
UNA PROPUESTA DE REESTRUCTURACIÓN DE PASIVOS
PARA FINCAS
Para
ilustrar los resultados de una reestructuración de deudas, se presentan tres casos correspondientes a
unidades de producción doble propósito ubicadas en el estado Barinas, el
contenido de los casos incluye un resumen de la Proyección Financiera con los
Flujos Netos de Efectivo (FNE) y el Índice de Cobertura de la Deuda (CD). Cada una con montos de deudas diferentes. En
principio cada finca presentó un proyecto de inversión solicitado por la
institución financiera. Tanto el proyecto como la solicitud fue aprobada en el
año 2007, a un plazo de 4 años, cuota fija, pagos semestrales, con un semestre
de gracia. La cantidad solicitada fue liquidada en su totalidad en las
condiciones descrita
Como
se aprecia en el cuadro anexo, pueden
distinguirse tres etapas bien definidas: la primera, que corresponde a los resultados
del proyecto original al plazo de 4 años, se observa para las 3 unidades de
producción FNE con una amplia holgura con Índices de CD en promedio superior a
1.5, destacándose la propuesta de la finca C como la más atractiva desde el
punto de vista de sus flujos de efectivos. A este nivel los 3 proyectos
resultaron factibles desde el punto de vista de su rentabilidad. La segunda
etapa corresponde al proceso de actualización del proyecto donde se realizó un
ajuste en función a las variables actuales de precios, costos de producción,
costos fijos, demanda, indicadores productivos y reproductivos reales,
movimiento de rebaño, ajuste de los sistemas de pastoreo (capacidad carga,
carga animal, oferta forrajera, entre otros) y la situación actual del flujo de
caja de la finca, es decir la reestructuración del proyecto en función a la
realidad. En esta etapa se manifiesta la
debilidad en la formulación y evaluación del
proyecto inicial y el impacto que ha tenido la situación actual del
mercado de la carne y la leche, el incremento de los costos de producción
(importación, inflación, precios), así como algunos aspectos administrativos de
la unidad de producción. Esto se pone de manifiesto al observar FNE negativos y
CD por debajo de la unidad en los primeros períodos de los tres proyectos,
razón por la cual los productores se encuentran en mora.
La
tercera etapa se refiere al proceso de reestructuración de la deuda que apunta
a la propuesta de una modificación principalmente de plazos y períodos de gracia. Esta reestructuración
se diseñó una vez aplicada a cada finca la metodología descrita anteriormente,
la cual contempló un análisis del entorno, y una revisión de los factores
internos de la finca así como la reorganización del proyecto, que nos llevó a
determinar la viabilidad de la nueva propuesta en sus cuatro dimensiones:
técnica, mercado, económica-financiera y legal. La propuesta de
reestructuración se fundamentó en la reestructuración del proyecto
(actualización), ampliación del plazo de 4 a 6 años y dos semestres de gracias
en vez de uno, manteniendo la misma tasa de interés y los pagos semestrales, a
su vez apegada totalmente a la ley que
establece periodos de gracia de dos años y plazos de hasta 10 años de ser
necesario. Los resultados aquí
expuestos para ilustrar un poco el contenido demuestran que bajo el nuevo
enfoque la propuesta es factible y le permite al productor operar en un
escenario más real, y cumplir las obligaciones derivadas del servicio de la
deuda.
Finalmente
es importante destacar que el crédito bien concebido, eficientemente aplicado,
objetivamente supervisado y administrado constituye un instrumento de
desarrollo de las unidades de producción del sector agropecuario, de la
economía de un país y de seguridad alimentaria. Así que amigo productor, no se
preocupe por la situación actual de sus deudas y de su unidad, ocúpese de
buscar alternativas, mejorar su sistema
de producción, incorporar tecnología, implementar mejoras en la administración
y gerencia, los instrumentos, políticas y leyes ya existen, solo hay que
usarlos. Sin embargo las mejoras, y el planteamiento de alternativas debe
hacerlas técnica y profesionalmente, invierta
en asesoría especializada. Siempre existen salidas para afrontar las diversas
situaciones.
Nota Importante:
SE ESTA TRABAJANDO
SOBRE REESTRUCTURACIÓN Y/O CONDONACIÓN DE PASIVOS AGRICOLAS PARA LAS FINCAS CON
DAÑOS AMBIENTALES EN SISTEMAS DE PRODUCCIÓN ANIMAL A PASTOREO, PRONTO SE PUBLICARA UN ARTICULO
DEL TEMA.
REFERENCIAS
Carpio, J. 1999 Reestructuración de Deudas o
Reestructuración Patrimonial. (on line). http://sisbib.unmsm.edu
Dikdan, Z. 2005. ¿Y del financiamiento qué?.
Manual de Ganadería Doble Propósito. Facultad de Ciencias Veterinarias,
Universidad del Zulia. Maracaibo-Venezuela.
González, L. 2008. Aspectos a ser
Considerados Para el Establecimiento de Plazos en Financiamiento a Pequeños y
Medianos Productores de Leche. Insergan c.a. Barinas .
Van Horne, J.1996. Administración Financiera.
Prentice Hall. México
Weston, J. 1980. Administración Financiera de
Empresas. Interamericana .mexico.
FLUJOS NETOS DE EFECTIVOS Y COBERTURA DE LA DEUDA
REESTRUCTURADAS PARA TRES UNIDADES DE PRODUCCIÓN GANADERAS
EMPRESA
A : CRÉDITO Bs. 275.000,00
Situación
|
Año 1
|
Año 2
|
Año 3
|
Año 4
|
Año 5
|
Año 6
|
||||||
FNE
|
C
D
|
FNE
|
C
D
|
FNE
|
C
D
|
FNE
|
C
D
|
FNE
|
C
D
|
FNE
|
C
D
|
|
Proyecto Inicial
|
95.420,00
|
1.90
|
93.811
|
1.58
|
122.190,00
|
1.62
|
142.100
|
1.95
|
||||
Situación Real (30/12/10)
|
2.130,00
|
1.02
|
‹8.140,00›
|
0.92
|
‹3.420,00›
|
0.96
|
10.626,00
|
1.08
|
||||
Proyecto Reestructurado
|
56.513,87
|
2.58
|
18.829,65
|
1.21
|
9.849,00
|
1.42
|
35.507,00
|
1.48
|
94.118,00
|
2.39
|
181.693,00
|
4.01
|
EMPRESA B :
CRÉDITO Bs. 855.000,00
Situación
|
Año 1
|
Año 2
|
Año 3
|
Año 4
|
Año 5
|
Año 6
|
|||||||
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
||
Proyecto Inicial
|
186.420,00
|
2.26
|
220.610,00
|
1.86
|
411.420,00
|
1.96
|
576.820,00
|
2.10
|
|||||
Situación Real (30/12/10)
|
‹32.410›
|
0.86
|
‹22.100›
|
0.86
|
9.420,00
|
1.02
|
12.500,00
|
1.04
|
|||||
Proyecto Reestructurado
|
60.670,00
|
1.57
|
52.924
|
1.20
|
186.768,00
|
1.76
|
413.852,00
|
2.85
|
826.630,00
|
5.08
|
1.404.081,00
|
8.75
|
|
EMPRESA C : CRÉDITO Bs.
1.300.000,00
SITUACIÓN
|
AÑO 1
|
AÑO 2
|
AÑO 3
|
AÑO 4
|
AÑO 5
|
AÑO 6
|
|||||||
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
FNE
|
C D
|
||
Proyecto Inicial
|
990.400,00
|
2.20
|
886.340,00
|
2.01
|
1.511.000,00
|
2.18
|
1.807.600,00
|
2.56
|
|||||
Situación Actual (30/12/10)
|
‹102.100,00›
|
0.89
|
‹121.014›
|
0.85
|
86.400,00
|
1.05
|
125.380,00
|
1.12
|
|||||
Proyecto Reestructurado
|
710.089,00
|
2.58
|
506.681,00
|
1.45
|
721.806,00
|
1.70
|
1.315.382,00
|
2.40
|
2.483.788,00
|
3.92
|
4.164.315,00
|
6.48
|
|
Fuente: INSERGAN C.A
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