Como en el delicado mecanismo de un reloj a cuerda, cuando uno de los engranajes comienza a girar el resto empieza a marcar el ritmo del tiempo. Trasladado a la producción, la nueva asociación Tomate Patagonia, que nuclea a productores, empresas, el INTA y proveedores de insumos, puede dar inicio a una nueva etapa en la producción de tomate en la comarca del Valle Medio.
Esta nueva generación en la producción puede ver incrementados los rindes de manera sustancial y al mismo tiempo dar un salto en la calidad del producto con sólo implementar el riego por goteo, que reemplaza el tradicional método gravitacional.
Diego Gordon –productor y propietario del establecimiento "La Medialuna"– y Carlos Isasmendi, de la empresa La Campagnola (Arcor SA), impulsora de la idea, señalaron que con este sistema se utiliza un cuarto del agua necesaria para regar la misma superficie y los rindes se disparan de un promedio de 50.000 kilos por hectárea –promedio actual en la comarca– a entre 100 y 120.000 en una primera etapa, con la posibilidad de llevarlos a entre 140 y 160.000 como los que hoy se obtienen en la provincia de San Juan. El riego por goteo, además, mejora ostensiblemente la implementación de fertilizantes y de nutrientes en los plantíos, lo que permite lograr un mayor control en el manejo de las plantas.
De este modo se consigue un alto grado en el cuaje de las flores, llevando los 50 frutos por planta que se alcanzaban hasta ahora a más de 80.Pero, como en todo mecanismo, el primer giro de este engranaje fue la investigación. Las pruebas han demandado hasta ahora tres años y los resultados han ido creciendo y mejorando año tras año. Hubo también momentos de traspiés. "El año pasado, con las lluvias, cuando se inundó y perdimos todo, la verdad es que tenía muchas ganas de abandonar el proyecto", cuenta Gordon. Pero la insistencia y el apoyo de la firma Arcor a través de Isasmendi hicieron que continuara.
"Nuestra intención –coinciden en resaltar Gordon e Isasmendi– es que este nuevo sistema se vaya arraigando de a poco entre los productores. De este modo, para la nueva temporada la idea es que al menos tres productores, con distintas tomas de agua –del río, de canal y de pozo– puedan tener hectáreas con riego por goteo para ver los resultados".
Gordon describió que la idea surgió de observar en otras provincias (se tomaron como ejemplos San Juan y Mendoza) o en otros países, como Brasil, cómo funcionaba este sistema de riego. "Quienes implementaron por primera vez el riego por goteo fueron técnicos en Israel, donde el agua es un recurso escaso. Pero, aplicado a un producto como el tomate, los rindes y la calidad se multiplican, porque la planta recibe el agua necesaria todos los días, además de fertilizantes. Además permite un mejor manejo y la rápida detección de cualquier inconveniente en las plantaciones. Con el riego tradicional esto es bastante difícil dado que muchas veces cuando se riega no se puede entrar al campo", agrega.
"Al principio ensayamos con la cinta en la superficie pero esto hacía que la cosechadora la destruyera en el momento de la cosecha. Luego la enterramos a cinco centímetros y sucedía más o menos lo mismo. Hasta que logramos enterrarla a una profundidad desde la cual la planta recibiera tanto agua como fertilizantes de la mejor manera y sin la pérdida del material", explica.
En relación con los costos, se especula que este sistema de riego demanda una inversión de 2.500 a 3.000 dólares por hectárea. Pero cabe señalar que una parte de esto corresponde a 500 dólares en cinta que puede ser utilizada al menos por dos años, lo que significaría 250 dólares por año por hectárea. Al trasladarse a amortización significaría algo así como 5.000 kilos de tomate. En tanto, el resto puede ser reutilizado y amortizado con el tiempo, achicando de manera considerable el costo por hectárea en cada temporada.
"Nuestra idea, al tratarse de productores de tomate nómades que todos los años deben conseguir nuevas tierras, es armar equipos móviles. Esto facilitaría enormemente la implementación del sistema de riego. Pero, por otra parte, sirve al menos por dos años en un mismo sitio, o sea que los costos también se verían aliviados por la extensión de los contratos de alquiler a más largo plazo".
Tomate Patagonia es el primer ejemplo de su tipo en la comarca donde participan todos los actores de la cadena de producción en procura de un beneficio común: mayor rentabilidad para todo el sector. Al crecer la producción cuantitativa y cualitativamente se verían beneficiados tanto los productores como las industrias y las empresas que venden insumos al sector, que actualmente tiene en producción en la comarca más de 1.500 hectáreas de tomate para industria.
El propio Isasmendi sostiene que en un período no tan lejano la firma, que muele alrededor de un millón de kilos de tomate por temporada, puede agrandar esta cifra. Es que ha sido Arcor uno de los mayores impulsores de este proyecto, con la asistencia técnica del INTA y el compromiso puesto por la familia Gordon en sus tierras. "Se hicieron ensayos con distintas variedades y hemos notado que con este sistema se logra, además, una mejor calidad al tener el fruto una mayor cantidad de sólidos y menos líquido", explica Isasmendi.
En el establecimiento actualmente se encuentran en etapa de cosecha 14 hectáreas con rindes superiores a los 100.000 kilos por hectárea. Además, cabe señalar que estas hectáreas fueron cultivadas en un terreno pedregoso, con fuerte incidencia del viento y semiárido, pero la implementación de este sistema de riego pudo vencer todo este tipo de obstáculos. Además del riego por goteo se utilizó un producto derivado de la melaza de azúcar para impermeabilizar el suelo entre los camellones, evitando de esta manera que la tierra se vuele y pueda afectar a las plantas. Además se tuvieron que realizar los camellones de plantío a una mayor distancia; de un promedio de 1,40 metros se los llevó a 1,60 por el alto desarrollo que logran las plantas.
A priori todo parece indicar que esta nueva tecnología imperará con éxito en el Valle Medio y le dará nuevo impulso a esta producción pero, además, como nunca antes con la participación de todos los actores de la producción. Un ejemplo a seguir por otros sectores de la comarca.
SERGIO ESCALANTE
SERGESCALANTE@HOTMAIL.COM
FUENTE: http://www.rionegro.com.ar/
Vital ahora en verano donde hay tanto calor contar con este tipo de riego por goteo, el ahorro se nota una barbaridad
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