En manos privadas la empresa Agroisleña "nunca, nunca había pagado impuestos al Fisco venezolano porque presentaba cuentas en rojo", relató el ministro Juan Carlos Loyo. Una vez nacionalizada y convertida en Agropatria "acaba de declarar impuestos por el orden de 2,8 millones de bolívares", producto del "sano ejercicio de una gestión pública".
¿Dónde iba ese dinero? "Indudablemente no al pueblo, no a las arcas del Estado, como es el sano manejo fiscal; iban sencillamente para la captura de rentas de los grupos privados".
Loyo aseguró que Agropatria está cumpliendo con su razón de ser: el aporte de fertilizantes y otros insumos para la actividad agrícola.
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