
Por Jan Suszkiw
2 de marzo de 2010
Los estadounidense les gustan las papas, y ellos consumen aproximadamente 130 libras por persona anualmente. Pero es casi un milagro que las papas sobreviven para llegar a la mesa, debido a las numerosas enfermedades fúngicas que atacan las papas–incluyendo la roña de la papa y el punteado negro.
Ahora, cinco nuevas líneas de papa para programas de crianza están siendo probadas por científicos del Servicio de Investigación Agrícola(ARS) y sus colaboradores. Estas líneas podrían abrir la puerta al desarrollo de nuevas variedades de papa que tienen resistencia a la roña de la papa causada por el hongo Spongospora subterranea, y el punteado negro causado por el hongoColletotrichum coccodes.
Estos dos hongos a menudo se encuentran juntos en el suelo, donde ellos atacan las raíces, los tallos y los tubérculos de la planta de papa. Los brotes de estas enfermedades pueden causar pérdidas de hasta el 25 por ciento y pueden prevenir el crecimiento de las papas al tamaño necesitado por el sector de la comida rápida y las papas fritas. No hay un control químico para la roña de la papa. Es posible controlar el hongo del punteado negro con los fungicidas, pero se necesitan múltiples aplicaciones, las cuales aumentan los costos de producción a niveles prohibitivos. Una opción más sostenible es descubrir las fuentes de resistencia genética, según genetista Chuck Brown, quien trabaja en el Laboratorio de Investigación de la Producción de Cultivos de Verduras y Forraje, mantenido por el ARS en Prosser, Washington.
En estudios realizados allí desde el 2004 con profesor Dennis Johnson de la Universidad Estatal de Washington, investigador Tom F. Cummings y investigador asociado postdoctoral Nadav Nitzan, Brown evaluó una colección existente de papas silvestres y cultivadas en un campo agrícola infestado para identificar fuentes de resistencia natural a las dos enfermedades.
Este intento llevó al desarrollo de las cinco líneas avanzadas, las cuales son basadas en una especie silvestre en México, llamada Solanum hougasii, y una nueva variedad comercial llamada 'Summit Russet'. En tres años de pruebas de campo en los estados de Washington e Idaho, las nuevas líneas de crianza coherentemente mostraron menos síntomas de las enfermedades que las otras líneas y variedades probadas.
Las nuevas líneas no van dirigidas para producción de papas. En cambio, serán disponibles en forma de semillas para utilización en programas de crianza con el propósito de desarrollar las primeras variedades comerciales que tienen resistencia a ambas enfermedades, según Brown, que informó de esta investigación en la Conferencia Anual de Papas del Estado de Washington en enero.
Los hallazgos de la investigación han sido publicados en la revista 'Plant Disease' (Enfermedades de Plantas).
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés). Esta investigación apoya la prioridad del USDA de promover la seguridad alimentaria internacional.
FUENTE: http://www.ars.usda.gov/
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