Una parte de las más de 200.000 hectáreas de maíz sembradas en el Alto Paraná es atacada por orugas y chinches, plagas que acostumbran afectar a los cultivos ante un clima caluroso. La Coordinadora Agrí-cola del Paraguay (CAP), no tiene datos de la cantidad de hectáreas afectadas pero asegura que la situación es controlada por los productores que aplican insecticidas en sus parcelas. Admite que los pequeños agricultores que también cultivan maíz podrían ser perjudicados porque tienen menos recursos para combatir las plagas.
El chinche o “cogollero” es una plaga que prolifera cada año, principalmente en los cultivos de soja. Este año, tras la cosecha de la oleaginosa, sobraron chinches que saltaron a los plantines de maíz que están brotando.
El ingeniero Rubén Sanabria, de la CAP, indicó que no tienen un registro de la cantidad de hectáreas o parcelas afectadas, pero explicó que los mismos productores de maíz mantienen controlada la situación con la aplicación oportuna de insecticidas.
DE NOCHE COME HOJAS
“No es para alarmarse sino para que el productor tenga cuidado ya que se trata de una plaga que en esta época del año quiere atacar a los cultivos. Du-rante el día el cogollero se protege entre las hojas del maíz y por la noche, cuando refresca, sale a comer las hojas”, dijo el ingeniero Sanabria.
El representante de la CAP mencionó que a la noche el chinche debe ser combatido con insecticida. En este sentido, el pequeño productor está en desventaja porque no puede contratar servicios de rociado en horas de la noche pues usualmente solo de día se aplican los insecticidas.
En esta estación otoñal todavía se registran días de calor y los insectos o plagas proliferan con más facilidad ya que la temperatura es propicia.
Los pequeños y grandes productores de maíz, en líneas generales, están animados porque aumentaron el área de la zafriña a más de 200.000 mil hectáreas en casi todos los distritos del Alto Paraná.
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