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lunes, 24 de enero de 2011

Articulo: Producción de plántulas de chile en invernadero

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La producción de plántulas de chile en Sinaloa es común entre los productores de hortalizas en la región. En la mayoría de los campos agrícolas de grandes superficies de siembra, así como entre los pequeños productores, las plántulas se producen en invernaderos tecnificados o en estructuras prefabricadas de traspatio, aun cuando existen empresas dedicadas a la producción y venta de plántulas de hortalizas.

Algunas de las razones por las que los productores se deciden por producir sus propias plántulas es porque tienen la certeza de que el material que trasplantarán es el que ellos escogieron y, además, que pueden decidir el tamaño de la plántula de acuerdo con las características que ellos requieren en sus terrenos de trasplante.


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Sin embargo, todos los productores buscan obtener plántulas sanas de abundante raíz y tallos gruesos. Para que esto suceda se deben de tomar muchas precauciones desde la selección del tipo de invernadero, el equipo de riego, la calidad del agua, y el tipo de charolas, hasta el tipo de sustrato a utilizar, el manejo del agua y la fertilización, entre muchos otros factores.


Invernadero

El invernadero debe de estar completamente limpio en su interior, así como en los alrededores, libre de malezas y basura; además, se debe de revisar la estructura para verificar que no existan zonas oxidadas y, si es necesario, se tiene que pintar.



Es indispensable saber cuántas charolas caben en cada una de las secciones y en el total del invernadero.

Es recomendable verificar con anticipación posibles orificios o rasgaduras en el plástico del invernadero y repararlas, además se debe de asegurar una buena ventilación.



Equipo de riego

Es de vital importancia asegurarse que el equipo de riego se encuentre en perfectas condiciones. Por tal motivo, es necesario mover en motor mangueras y cables para asegurase que todo se encuentre en perfectas condiciones, sin olvidar verificar que las boquillas no estén tapadas y que aspergen de manera uniforme, correcta y en la dirección adecuada.



Después de haber revisado cuidadosamente el equipo, se necesita saber qué cantidad de agua arroja éste por cada pasada: a esto se le llama calibrar el equipo de riego, que es muy necesario para programar los riegos y las fertilizaciones.


Calidad del agua

Es fundamental conocer la calidad del agua con la que se riegan las plantas, como son su calidad química, biológica y física; su pH, conductividad eléctrica (cantidad de sales), presencia de carbonatos y bicarbonatos.


Biológicamente es necesario saber si el agua de riego presenta bacterias u hongos que puedan afectar el desarrollo de la plántula o bien la salud humana por la presencia de E-coli o salmonella.

Dentro de las características físicas se debe de observar la turbidez, la basura, etcétera.



Charolas

Existen en el mercado charolas de diferentes tipos, tamaños y cavidades, de plástico y poliestireno. Las más comunes son las de poli-estireno por sus características físicas para el sur de Sinaloa. Las hay de diferentes cavidades, pero las más usadas son las de 200 cavidades.



El tipo de charola dependerá del tamaño del invernadero y la superficie de terreno que se quiere trasplantar.

Si las charolas ya fueron utilizadas previamente es necesario desinfectar cada una de ellas antes de usarlas. Uno de los productos más comunes es el Mect-5, a razón de 1.0 litros de producto por 100 litros de agua y vapor caliente a 80°C.



Tierra

Existen en el mercado diferentes marcas de tierra. Un aspecto importante que se debe de tomar en cuenta es si la tierra contiene nutrientes o si es una tierra pobre.



Algunos sustratos ya vienen tratados con micorrizas o bien con algún agente biológico, por lo que es importante saber este aspecto.



Una vez que la tierra es desmenuzada y humedecida, las charolas son llenadas con este sustrato. Se le puede agregar 10 ó 20% de vermiculita que ayuda a la ventilación de las raíces.

Una charola de 200 cavidades pesa alrededor de 350 gramos y es llenada con 1,300 gramos de tierra, se cubre con 80 gramos de ver-miculita y puede absorber 1,300 gramos de agua al saturarla después de la siembra.



Vermiculita

La vermiculíta es utilizada generalmente para tapar las semillas. Existen tres tamaños: la más común es la número dos.
Una vez selladas las charolas con vermiculita se aplica el riego. Cada charola se lleva entre 75 y 100 gramos de vermiculita.



Llenado de charolas

En la mayoría de los casos, las charolas son llenadas manualmente; se aprietan con las manos y están listas para realizar los orificios donde será depositada la semilla.



Periodo de germinación y emergencia

Una vez que las charolas han sido sembradas y regadas, éstas son depositadas en un lugar sombreado para que inicie la germinación. El proceso inicia con la absorción de agua por las semillas. Este proceso, dependiendo de la semilla, puede durar hasta seis días.



Durante el periodo de germinación, las charolas deben de estar apiladas en estibas dentro de un cuarto de germinación o en un invernadero. Se debe detectar el momento justo para extenderlas en el invernadero; de lo contrario, las plántulas pueden alargarse por la falta de luz y no servir.

A los siete días, las plántulas de chile deben de colocarse en un invernadero cerrado con malla antiáfida 40x40. El manejo que se le debe dar a las plántulas en invernadero se muestra en el Cuadro 1.

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Manejo del agua

El agua se debe tratar para el control de bacterias, hongos y materiales sólidos en suspensión.

Fertilización
Generalmente se inicia la fertilización cuando se tiene arriba del 90% de emergencia, cuando empieza la aparición de las primeras hojas verdaderas. Se aplica fósforo, potasio y calcio desde el inicio; magnesio y micronutrientes una semana después; se coloca enraizador en dos y hasta en tres ocasiones. El nitrógeno se dosifica muy bajo y se incrementa en la última semana.
Las dosis se especifican en gramos o mililitros por litro de agua aplicada.
  • Dosis baja: 0.25-0.50 g/L.
  • Dosis media: 0.50-1.0 g/L.
  • Dosis alta: 1.0-1.5 g/L.
La recomendación en cuanto a fertilización es que se aplique el producto en una o dos pasadas de agua y dar una aplicación de pura agua para bajar el fertilizante a la zona radicular y evitar quemaduras de hojas.
Los riegos generalmente reponen entre 300 y 500 gramos de agua por charola por día.



Manejo de malla sombra

Existen en el mercado mallas sombra con diferentes porcentajes de sombra. En los invernaderos de plántulas en Sinaloa, las mallas comunes son del 80% de sombra.

Cuando las charolas llegan al invernadero (charolas sembradas) debe estar colocada la malla sombra; así permanece hasta que las plántulas alcanzan los primeros 4 cm de altura, para luego quitarla por periodos cortos y evitar el crecimiento rápido de las plántulas.


La malla se coloca por las mañanas, cuando la temperatura se acerca a los 34°C (entre 10-11 horas) y se quita por las tardes. Cada día se acorta el periodo con sombra hasta quitarla totalmente. Este proceso es muy importante y requiere mucha responsabilidad para moverlas en las horas más calientes del día.


Plántulas terminadas

Las plántulas están listas para salir a plantarse, ya sea al campo, en mallas sombra o invernaderos.

Las plántulas deben de llenar los siguientes requisitos: tallos gruesos y fuertes, raíces sanas y abundantes, altura de 13-15 cm y hojas verde claro y libres de plagas y enfermedades.

Dependiendo del tipo de cultivo es el periodo que dura en el invernadero, por ejemplo: Pepino: 13-16 días. Tomate: 28-35 días. Chile: 30-40 días. 

 HC
Ing. Juan Alberto Santoyo Juárez
Centro de Validación y Transferencia de Tecnología de Sinaloa, AC



jueves, 16 de diciembre de 2010

FERTILIZACIÓN CARBÓNICA EN INVERNADEROS

IMPORTANCIA DE MANTENER NIVELES ADECUADOS DE CO2  

Las plantas verdes utilizan dióxido de carbono (CO2) y agua, en presencia de luz, para sintetizar compuestos orgánicos mediante la serie de reacciones que conforman la fotosíntesis. Si alguno de estos tres factores se encuentra a niveles menores de los que la planta puede utilizar para un máximo rendimiento, la síntesis de compuestos orgánicos se situará a un determinado nivel, y no se podrá alcanzar ese potencial máximo. Dicho de otro modo, el elemento que se encuentre a un nivel menor actuará como factor limitante de la fotosíntesis y, en consecuencia, del crecimiento vegetal.

La absorción de CO2 por parte de la planta se realiza a través de los estomas. Como entre las funciones de éstos se encuentran la regulación de la respiración y transpiración del vegetal, la absorción depende de las condiciones de temperatura, iluminación, nivel de absorción de agua, que regulan la apertura y cierre de dichos estomas, así como de la disponibilidad del gas en la atmósfera.
La concentración de CO2 actualmente en la atmósfera libre es de aproximadamente 300 o 350 PPM (partes por millón), aunque los valores difieren según la localización geográfica de las mediciones. Para que el gas se encuentre disponible para las plantas debe encontrarse entre 100 y 2500 PPM. 

En algunos medios científicos se sostiene que hace millones de años, la cantidad de CO2 en la atmósfera era superior a la actual y que las plantas nunca perdieron la facultad de procesar CO2 a mayores concentraciones. Como consecuencia, el crecimiento vegetal en la atmósfera actual se encuentra limitado. Sin embargo, a concentraciones mayores de 2500 PPM pueden producirse resultados negativos, como consecuencia del cierre de estomas de la hoja.
Añadir CO2 a un medio de producción que no recibe la cantidad adecuada de luz o agua, no produce un aumento de crecimiento. Sin embargo, estudios realizados demuestran que, en condiciones de luz y suministro de agua adecuados, un aporte de CO2 hasta llegar a las 1500 o 2000 PPM pueden incrementar el crecimiento hasta 6 veces en comparación con plantas que se encuentran a los niveles normales de CO2.

Como es lógico, solo se puede considerar el enriquecimiento del cultivo con CO2 en el caso de recintos cerrados como invernaderos. En este caso tiene, además, especial sentido, porque en una atmósfera cerrada y debido al consumo, la concentración puede caer hasta niveles bajos. Por otra parte, en este sistema de cultivo, la disponibilidad de agua y luz serán en general altas, y será la disponibilidad de CO2 el factor limitante.
Además de mejorar el rendimiento en peso y precocidad de los cultivos, en ocasiones se observa además una mejora de la calidad del producto obtenido, aunque esto no siempre ocurre (p. ej. tomate). Sin embargo, debe vigilarse que este aumento del crecimiento no desencadene desequilibrios, de manera que un aumento de la parte verde afecte negativamente a frutos o produzca sombreamientos. Además debe considerarse la posibilidad de que cambien las necesidades hídricas y de fertilización del cultivo.



NIVELES DE FERTILIZACIÓN CARBÓNICA

Para asegurar la eficacia, a la hora de llevar a cabo el enriquecimiento debe considerarse la incidencia de luz en ese momento, no sólo según época del año, sino incluso el momento del día.
Por la mañana comienza la actividad, pero los niveles de CO2 suelen ser altos, debido a la respiración nocturna. A mediodía, cuando la iluminación empieza a alcanzar máximos y los niveles de CO2 nocturno pueden haber disminuido, debería incrementarse la concentración de CO2 y mantenerla también por la tarde.
Como es lógico, en verano las aportaciones deberían ser mayores, debido al mayor índice de iluminación. En invierno, y según las condiciones, podría incluso ser inútil el aporte sin una fuente de iluminación complementaria.


SISTEMAS DE ENRIQUECIMIENTO CON CO2

El método más sencillo para evitar que la concentración de CO2 dentro del invernadero caiga, es utilizar la ventilación para renovar la atmósfera interior. De este modo se consiguen las 300 PPM que hay normalmente al aire libre. Sin embargo, esto no puede considerarse como un método de enriquecimiento. Es más, cuando el verdadero enriquecimiento se lleva a cabo, su eficacia puede verse disminuida por la necesidad de ventilar (debido a altas temperaturas).

Existe diversas alternativas para mantener un nivel alto de CO2 en el invernadero: utilizar gases de combustión de la instalación de calefacción, uso de generadores de CO2, inyección de CO2 almacenado en bombonas, etc.


Utilización gases de combustión de la instalación de calefacción.

Este método consiste en recuperar los gases de combustión de la calefacción e introducirlos en el invernadero. La instalación consiste en inyectores y aparatos de medida y seguridad que dosifican dichos gases.
Alcanzar niveles de unos 1500 PPM se consigue normalmente sin problemas con el funcionamiento normal del sistema en invierno. Según algunos autores, para conseguir 1500 PPM se necesitan unos 100 kg de CO2 por hectárea de invernadero y ésto se alcanza con potencias de calefacción de 350 a 500 kW, muy por debajo de los 2500 a 3000 kW necesarios en pleno invierno.
El principal atractivo de esta alternativa es que se trata de un enriquecimiento prácticamente gratuito.

La problemática consiste básicamente en dos cuestiones:

- Como ya se ha visto, las necesidades de fertilización carbónica son máximas a mayor nivel de iluminación: desgraciadamente esto ocurre en verano, cuando el sistema de calefacción se encuentra sin o con mínima actividad. Su uso en invierno puede ser poco eficaz debido a los bajos niveles de iluminación.
Además, las máximas necesidades de CO2 ocurren de día, y las de calefacción, de noche. Para paliar este inconveniente, algunos investigadores europeos proponen poner en funcionamiento las calderas por el día, para poder aprovechar el CO2, y almacenar el agua caliente en depósitos y hacerla circular durante la noche. Este tipo de instalaciones tendría, sin embargo, la desventaja de tener que realizar una mayor inversión en instalaciones (de almacenamiento, energía, etc.)

- Por otro lado, debe también considerarse la naturaleza del combustible utilizado, ya que los gases de combustión, además de CO2, contienen otros compuestos que pueden ser perjudiciales (azufre, etc.). En este sentido, el metano (y por extensión el gas natural, que está formado mayoritariamente por éste) es una de las fuentes más recomendables.
Uso de generadores de CO2

Estos aparatos queman combustibles como propano o gas natural y están diseñados para maximizar la producción de CO2 y minimizar la de otros productos secundarios de combustión. Cuando el generador se enciende la combustión comienza al actuar un piloto de ignición constante. Si la llama piloto se apaga, la válvula se cierra, de modo que no escape combustible sin quemar. Estos sistemas se encuentran bastante extendidos en los EEUU.

Es importante conocer las necesidades para cada invernadero, de modo que la inversión de la instalación sea lo menor posible. Según el tamaño, la concentración que se desee alcanzar y el tiempo necesario para llevarla a cabo, las dimensiones serán distintas. Los constructores de estos aparatos recomiendan que se elijan los modelos de modo que no se excedan los 20 minutos para alcanzar el nivel de enriquecimiento deseado. Así mismo indican que como mínimo a las 1-4 horas debe recargarse el ambiente, en función de pérdidas por ventilación o consumo por parte de las plantas.

Por ejemplo, un modelo que enriquece en 1000 PPM un invernadero de 1000 pies cúbicos (28 m3 ) en 10 minutos, tiene un consumo de 2 pies cúbicos de propano / hora (0.0566 m3 /h) y otro modelo que lo hace en un invernadero de 1800 pies cúbicos y tarda 6 minutos consume 6 pies cúbicos propano /hora.

Existen distintas versiones, según quemen gas natural o propano. En este último caso se recomienda que las bombonas que se utilicen estén, como máximo, al 80% de su capacidad, para evitar fallos en la instalación de ignición.
El control de la instalación, se lleva acabo, bien con simples temporizadores, bien con elementos de medida y un procesador central que se programa para actuar según las condiciones.
En este caso debe valorarse también el coste que supone la instalación y combustible y su rentabilidad en el caso concreto de cada invernadero y producto que se obtiene.


Inyección de CO2 almacenado en bombonas.

Este método consiste en instalar un sistema de elementos dosificadores que distribuyen CO2 procedente de bombonas. Como ventaja principal cuenta con que es el método más sencillo de instalar y regular: no se depende de la actividad de otros elementos del invernadero para disponer de la fertilización carbónica y el aporte es inmediato. El gas que se inyecta, además, es CO2 sin otras impurezas.

En este caso debe valorarse especialmente el gasto que supone el suministro continuo de dichas bombonas y su rentabilidad en el caso concreto de cada invernadero y producto que se obtiene.


Otros sistemas.

Algunos pequeños productores norteamericanos declaran utilizar hielo seco de CO2 (“dry ice”) como fuente de fertilización carbónica. Este hielo seco es CO2 que ha sido congelado hasta su punto de fusión que es –109º. Su precio es aproximadamente el mismo que el del CO2 envasado en tanques o bombonas. Este producto, que se vende en bloques de 30 libras (13,5 kg) se evapora a un ritmo del 7% por día cuando se conserva en un frigorífico. A temperatura ambiental, el gas se evapora bastante más rápido, aportando, seguramente, una mayor cantidad de CO2 del que las plantas pueden utilizar. Este sistema presenta un grave problema de control y regulación de las aplicaciones de gas.

Así mismo, otros llevan a cabo o recomiendan la producción de compost o la fermentación de bebidas dentro de los invernaderos, debido a la emisión de CO2 que producen con la fermentación. Naturalmente se trata de casos de muy pequeñas explotaciones y presentan el problema de la regulación, además de otros como pudieran ser problemas fitosanitarios, etc.
En este sentido se puede enlazar con las investigaciones que se llevan a cabo en países europeos con el llamado biogás, que se produciría a partir de la fermentación anaerobia de residuos de todo tipo, y cuya composición sería CO2 y metano, casi a partes iguales.


SEGURIDAD

Especialmente en el caso de generadores de CO2 o gases de combustión procedentes de calderas de calefacción es muy importante controlar la composición de dichos gases y el estado de los aparatos. Las instalaciones que se encuentran en mal estado pueden dar lugar a combustiones parciales, produciendo emisiones de residuos e incluso monóxido de carbono (CO) que es incoloro, inodoro y muy venenoso. Por esta razón, debería procederse a la ventilación del recinto cuando vaya a entrar personal sin medidas especiales de seguridad o establecer un sistema de medición de gases.

En este sentido, en cuanto al CO2 debe decirse que no es perjudicial en bajas concentraciones. Cuando el nivel de CO2 alcanza las varios miles de PPM, este gas se convierte en un muy grave peligro para la vida del hombre, produciendo en primer lugar desorientación y trastornos en la percepción. Aunque estas concentraciones son más probables en otro ámbitos que en éste, siempre es necesario ser conscientes de la importancia de realizar un control de los niveles alcanzados.

Por otra parte, ya se ha comentado que, en estudios realizados a altas concentraciones se comprueba que se produce un cierre de estomas, interfiriendo en los procesos naturales de transpiración y respiración de la planta, y conduciendo a anomalías en el crecimiento, provocando incluso daños irreversibles.


RENTABILIDAD DE LA FERTILIZACIÓN CARBÓNICA

Si bien en otras zonas productoras en invernadero, los sistemas de enriquecimiento con CO2 se encuentran más extendidos y presentan grandes ventajas en cuanto a producción, en nuestro ámbito deben tenerse especialmente en cuenta un serie de cuestiones.

Por un lado, las necesidades de ventilación en nuestras zonas productoras son muy elevadas, especialmente en los momentos en los que sería más aconsejable mantener en el interior una alta concentración de CO2 .

Por otra parte, en el caso de aprovechamiento de calefacción, cuyas necesidades en nuestras zonas no suelen ser, además, tan elevadas como en otras, se presenta el problema de la desincronización en cuanto a necesidades de CO2 y de calor.

Por otra parte, algunos autores apuntan a que, precisamente dada su baja utilización, los costes de las instalaciones pueden resultar mayores a los que se pagan en otros países.

Como alternativas rentables que se proponen se incluye:
- Uso de la ventilación de modo que se proceda a un adecuado intercambio con el exterior y aplicación de CO2 de manera intermitente cuando los conductos de ventilación se encuentran cerrados.

- En sistemas que aprovechan gases de combustión de calefacción, utilizar alguno de los sistemas que, o bien almacenan el CO2 por la noche o bien ponen a trabajar por el día la caldera produciendo el gas, almacenando el agua caliente para su posterior distribución nocturna.
En cualquier caso, y dado que la adopción de alguno de los sistemas descritos es, finalmente, una decisión de tipo económico, para cada invernadero, zona y producto concreto debe hacerse un análisis detallado de rentabilidad del proyecto.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

Green Air Products - USA 
Agricultural Research Service (ARS) de los Estados Unidos
Telaire europe AB – Messung der CO2 - Konzentration 
Greenhouse Grower’s Handbook – Ed. Rosenthal 
Schwedische Landwirtschafts Universität 
College of Agricultural Sciences – Oregon State University 
International Greenhouse Company –USA 
Van der Hoeven – Heating Systems – Holland 
Wageningen University – Holland 
Biogas auf Landwirtschaftbetrieben und in Intensivtierhaltungen – Biogas Forum 
Horticom – internet

martes, 23 de noviembre de 2010

Repunta producción hortícola por sistema de invernaderos


A partir de la puesta en marcha del proyecto agricultura protegida en Tamaulipas, la producción de tomate, pepino y chile morrón, se han convertido en cultivos estratégicos más demandados por el mercado.

Este año el número de invernaderos aumentó a 200 hectáreas con dos polos de desarrollo, ubicados también de manera estratégica, en la zona norte, centro-sur, y en el altiplano; este último transformado en un área de oportunidad que avanza hacia su consolidación económica, precisó el Delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) Roberto Salinas Salinas.

“El primer polo de desarrollo de invernaderos se encuentra en Tula, con 110 hectáreas, en el Parque de Invernaderos; otros proyectos incipientes se localizan en Río Bravo y Miguel Alemán con 10 hectáreas cada uno, y uno más también en fase inicial está en Mante con 10 hectáreas”, refirió.

Expuso que la ventaja de la agricultura protegida radica en la competitividad en el mercado, porque los productos cultivados en invernaderos logran un mejor tamaño, color y sobre todo, respaldados por una sanidad vegetal más rigurosa.

“El destino de la agricultura se dirige hacia el establecimiento de invernaderos, que en unos años más estarán produciendo en menos tiempo y espacio, lo que ahora se cultiva en grandes extensiones a cielo abierto”, dijo el Delegado.

martes, 7 de septiembre de 2010

VENEZUELA: Agrobolívar garantizará hortalizas a bajo costo

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Ciudad Bolívar.- El centro piloto de producción agrícola bajo ambiente controlado “Agrobolívar”, garantizará la soberanía alimentaria de los bolivarenses por medio del cultivo de hortalizas de calidad a bajo costo, además de conformarse como un centro propulsor de la investigación científica.
La siembra de frutos quedará a cargo del Instituto Regional de Tecnología Agropecuaria del estado Bolívar (Irtab), para luego ser comercializados a través de la cadena Mercal, Pdval y Abasto Bicentenario.
De esta manera, se garantizará que el producto llegue a la población con los precios adecuados y generando justicia alimentaria. Se prevé que en un mes aproximadamente se obtenga la primera cosecha.
El gobernador Rangel explicó que el cultivo basado en ambiente controlado es un sistema que genera condiciones atmosféricas artificiales de microclima, óptimas durante todo el año con el fin de cosechar un producto de calidad, fresco y con los nutrientes necesarios que requiere el organismo.
Aunado, destacó que Agrobolívar contribuye a la formación educativa de brigadas ambientalistas universitarias, como la conformada por alumnos de la UNEG que preparan y desarrollan investigaciones en torno al medio ambiente del centro piloto.
Tal red de comunicación promueve la investigación científica, el intercambio de experiencias e información, el fortalecimiento institucional de organizaciones sin fines lucrativos, coadyuva a la defensa de reservas ecológicas y propicia el desarrollo de proyectos sustentables.
“Se trata de una escuela para las comunidades, que impulsará a la agroindustria y sustentabilidad alimentaria dentro del Modelo de Desarrollo Armónico”, afirmó Rangel, y como referencia mencionó al Centro Piscícola del Orinoco que desde el año pasado ha producido toneladas de pescado que hoy se venden en mercados socialistas, amén de convertirse en ejemplo de proyecto socio productivo.
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Producción
Gracias a una inversión aproximada de dos millones de bolívares fuertes, en 32 días evolucionaron 8 mil 400 plántulas, cada una con capacidad para generar entre ocho y diez frutos (pimentón y tomate), que gracias al control en el invernadero se minimiza el riesgo de perder la cosecha.
A su vez, el invernadero posee 3 mil 240 metros cuadrados de cultivos bajo ambiente controlado, que en tan sólo 0.32 horas produce 129 mil 600 kilogramos de hortalizas al año, libres de insecticidas, herbicidas y fungicidas.
Beneficio
El pimentón y tomate que producirá Agrobolívar anualmente refleja el compromiso de la Gobernación con los bolivarenses. Como lo expresó la comunidad, son “obras para el pueblo que permiten su desarrollo económico e impulsan lo académico mediante la investigación”.
Yisett Marrero, representante de la comunidad, dijo que “esta labor que impulsa el desarrollo económico de la región es el camino para aquellos que desean formar su propio proyecto”, lo cual fue ratificado por el consejo comunal Mango Asao, que definió el proyecto como “seguidor de los lineamientos del Plan Nacional Simón Bolívar”.
Yumelis Viloria, secretaria de Planificación y Desarrollo de la Gobernación, indicó que con Agrobolívar se asegura no sólo la soberanía alimentaria sino también el apoyo en la producción de alimentos para cualquier emprendedor. (Prensa Gobernación / OAR)
Un trabajo
Yumelis Viloria explicó que en el país se ha venido ejerciendo esta labor productiva - educativa; de hecho, el Gobierno nacional destina recursos para la realización de proyectos sustentables que generen productos de calidad y empleos.
FUENTE:  nuevaprensa



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